En esta ocasión, aunque no es habitual en mí, participo en el II Desafío de Balmori-Los Resquilones....concretamente en la carrera más larga, 32km.
Lo que voy a mostrar en esta crónica es dar a ver como se vive una carrera larga sin tener que obsesionarse con el objetivo de realizar un determinado tiempo, sino el disfrutar de la misma hasta finalizarla. Para ello he realizado paradas continuas durante la misma para realizar fotografías tanto de la carrera como del paisaje. De no ser por la niebla, se hubiera podido disfrutar de grandes vistas hacia Llanes, la Sierra del Cuera y la Sierra de Benzúa.


